por qué escribo
Trabajo con inteligencia artificial. Por eso no me la creo tan fácil.
Me dedico a construir sistemas de inteligencia artificial. Es mi chamba y me gusta. Pero entre más de cerca la veo, menos cómodo me siento con lo rápido que la estamos dejando entrar a todo: a lo que leemos, a cómo trabajamos, a cómo nos hablamos.
Este sitio nació de esa incomodidad. No es un medio, no es una newsletter de productividad y no pretende tener la razón. Es un lugar para pensar en voz alta sobre dónde se cruzan la tecnología y la sociedad: qué estamos ganando, qué estamos soltando sin darnos cuenta y quién está decidiendo por nosotros.
Escribo opiniones, y a veces me voy a equivocar. Cuando pase, no lo voy a borrar: lo voy a esconder tachar, para que se vea cómo cambió lo que pensaba. Eso también es deconstruir.
Si algo de aquí te hace ruido, dímelo. Las conversaciones incómodas son justo el punto: escríbeme.
Y si quieres ver de dónde viene todo esto, en 2023 escribimos unmanifiesto. Algunas cosas las sigo pensando igual. Otras ya las taché.